El tiempo
El tiempo que todo lo cura, lo embalsama o lo maquilla, se dobla y se retuerce cuando choca con ciertos objetos imprudentes, con ácaros sin ropa con rumas de papeles con caligrafías exactas, con esos envases plásticos de aderezos y especias, para cenas que no se alcanzaron a celebrar, con regalos manufacturados que recién cobran vida y toman sentido. No es gran cosa, el tiempo, pero al menos todo lo suaviza, le monta un filtro engañoso a la sonrisa, y ya no patea el pecho con la fuerza desconsolada de dos lunas huérfanas, Ya no se presienten los arribos, Ni se derriban puertas con la tempestad, Hasta se apagaron los gritos que bajaban desde el cerro, con esa cólera embravecida, asesina y absurda, Ahora pasas por mi lado sin reconocer mi sombra. No es culpa del tiempo el tiempo no lo cura, el tiempo sólo es tiempo, es espacio sin presencia, es ausencia de tactos, labios y dientes, pero es tiempo, sólo tiempo, no es amnesia, no es razón ni voluntad, es lo que demor...