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De tolerantes a odiadores

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Escuchar a un diputado vociferar contra “la ideología del cambio climático” o a un presidente de la república tomarla contra los humedales, el ciclo del agua, la ranita de Darwin o la investigación científica, parece distópico. Resulta un insulto a la inteligencia acumulada por nuestra especie, que en pleno siglo XXI —mientras sondas espaciales fotografían los confines del sistema solar y la edición genética nos permite asomarnos al código fuente de la vida—, nos veamos obligados a debatir con individuos que sostienen que la Tierra es plana, que el cambio climático es una invención, o que los derechos humanos son una "ideología" de diseño. Estamos rodeados por una legión que niega la ciencia, que desconfía de las vacunas como si fueran hechizos de brujería, que detesta la filosofía por su insoportable complejidad y que, en su patética búsqueda de sentido, ha decidido que el migrante, la mujer, el neurodivergente, el trans, o el negro haitiano son la causa de sus propias miser...

Aluvión: un giro desde lo ideológico a lo inevitable.

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El aluvión del 8 de octubre de 2026 en Las Condes no fue un "accidente" geológico, sino la manifestación brutal de una crisis climática que, tras décadas de advertencias científicas, ha dejado de ser una amenaza futura para convertirse en nuestra realidad presente. Lo que ocurrió en San Carlos de Apoquindo es la firma de una deuda que la ultraderecha que nos gobierna desde el norte del continente, en su arrogancia, creyó que podría eludir mediante la negación y la burla. La tragedia, que afortunadamente no dejó víctimas fatales, funciona como un espejo incómodo: al golpear el corazón electoral de José Antonio Kast, la realidad climática ha forzado a una élite política a dimensionar, por pura proximidad vecinal, lo que sistemáticamente ignoraron cuando el desastre golpeaba a las comunas postergadas del norte. Esa desigualdad en la respuesta estatal —donde la urgencia se mide por el código postal y no por la vida humana— es el síntoma de una gestión que ha confundido la soberan...

El Verbo y la Máquina: la inteligencia artificial como lenguaje creador y la sombra apocalíptica de su Fiat Lux

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Hay un instante en el Evangelio según San Juan que ha perseguido a la filosofía durante dos milenios: « En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios ». En el principio era el Logos . Los traductores pudieron haber elegido Nous o Sophia , pero optaron por Logos : la palabra que es razón, discurso y acto a la vez. Porque en la tradición judeocristiana, la creación no es un gesto de fuerza bruta, sino de enunciación. Dios dijo «hágase la luz», y la luz es. El lenguaje no describe la realidad; la está convocando. No se confunda, esto no va a la manera en que se ha dicho que el lenguaje “construye” la realidad con interpretaciones pueriles de Lacan+Foucaul. Se trata de algo más intenso, propio del Ser ( Sein ) heideggeriano , que permite que las cosas “sean”. Esta intuición resuena en las grandes cosmogonías: el Om hindú, el sonido primordial del que emerge el universo; el Kun coránico, la orden divina que instaura la existencia; el Davar hebreo, la palabra qu...

La deserción sudamericana: del grito de las cacerolas al circo mediático

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La historia de la Sudamérica del siglo XXI es, fundamentalmente, la crónica de una deserción. Hubo una época, no tan lejana, en la que el continente parecía un polvorín donde la soberanía se recuperaba a fuerza de gritos y cacerolazos estruendosos. En 2001, Argentina —ese país que puede jactarse de haber parido a Borges, Maradona, Maldacena y a un Papa, que canta su épica futbolística cada domingo a voz en cuello en los estadios, que hizo de su rock señero una marca y una avanzada, y que desde San Martín supo lo que era liberar a un continente— hizo lo esperable: expulsó a De la Rúa, que debió huir en helicóptero tras una revuelta que dejó 39 cadáveres y un grito unánime: «¡ Que se vayan todos! ». Fue el eco de una tradición enquistada en los pueblos del sur: la Guerra del Gas en Bolivia, el derrocamiento de Mahuad en Ecuador, la revuelta chilena de 2019 contra la desigualdad estructural de la cuna del neoliberalismo. Eran estallidos de una modernidad que aún creía en la política como ...

El pozo y la niebla: Funes el memorioso, el silencio y la edición del pasado.

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El pozo y la niebla: memoria, silencio y la edición del pasado Hay una quietud en Chile que no es paz. Es el silencio que siguió a un golpe, el aire que se espesó para siempre cuando una puerta fue cerrada con mucha precaución y sin ruido. El 11 de septiembre, esa fecha que durante medio siglo funcionó como la herida abierta de la nación, pasó este año oficialmente desapercibida. No hubo discurso, no hubo ofrenda floral, no hubo un minuto de silencio que al menos reconociera que algo había ocurrido en la larga noche de nuestra historia reciente. Solo la niebla, esa niebla que, como en los relatos de Haruki Murakami, se instala en los suburbios y hace que los objetos pierdan sus contornos, que las calles se vuelvan laberintos, que la gente camine sin saber hacia dónde, porque sabe que seguirá en el mismo punto de partida, si es que no retrocede. Así está Chile: una ciudad cubierta de niebla, donde los transeúntes evitan mirarse a los ojos, donde los nombres de los desaparecidos y los to...