Sobreviviendo
Voy rumbo al aeropuerto, con La Beriso y Victor Heredia en mis tímpanos adelantando mi arribo a la Argentina, destino entrañable, cuna de mis afectos artísticos al ritmo del tango, los Cadillacs, Calamaro, León, $NM, las gambetas maradonianas sobre el acantilado en que Alfonsina se echó a volar atentos los ojos de Rodrigo Fresán en un cuadrilátero frente a frente con Soriano, y a sus plantas rendido un Sábato por único testigo del universo gaucho de un jugoso corte mar del plata, en tardes de mate amargo y desayuno de café con medialunas y dulce de leche, mirando por la ventana de un hotel Savoy, o por Corrientes, el corazón platinado de las muñecas del hermano Zambayonny, antes de mi subida en Retiro, cual Best Seller aventurero que emprende rumbo a la tierra de su padre, entonces para soslayar la pena del beso en la mejilla de mi Bambino fanático de los Guasones, arrojo estas letras de cross check y reportar. Me hará bien salir un rato. Después de tanto escándalo de políticos con las...