Los nuevos eunucos
Popularmente conocidos como la tribu de los “PorSiLaPongo”, los hombres que apoyan y simpatizan con el feminismo de la tercera ola, parecen vivir en una tierra de nadie. Porque si bien aquellos que apoyamos el campo de la igualdad entre hombres y mujeres no logramos digerir a plenitud los planteamientos del feminismo más purista que este oleaje propone, y nos sentimos muchas veces, como una suerte de Al Bundy en un episodio de Futurama, los porsilaponguistas viven su propio drama tratando de acoplarse, de machihembrar en un movimiento que quiéranlo o no, los observará siempre con recelo, bajo continua sospecha de ganancia secundaria, porque este feminismo no le pertenece a los hombres, no al menos en la fisonomía y en la perspectiva de un feminismo de género, reivindicativo frente al abuso patriarcal, como el que se observa desde la irrupción del #MeToo y otras consignas que han generalizado sobre una específica sexualidad masculina bastante monstruosa. Así las cosas y pese a las...