Charly Nepali. 3 Pokhara, refugio y paz.
La experiencia sobrevolando el Himalaya fue sencillamente magnífica y trascendental en todo aquello que significó hacerme zapatear el corazón como un niño, como ese niño que fui alguna vez y que corría feliz a un kiosco a comprar una historieta cuando lograba juntar dinero. Regresé al hotel y desayuné una típica vianda de comida nepali. Más tarde Bipin, mi nuevo amigo guía, me pasó a buscar para ir a conocer la World Peace Pagoda, un templo enclavado sobre un monte con hermosas vistas dedicado a Buda. Previo a ello recorremos un templo y observamos en un paseo unas estatuas muy feas con representaciones de las distintas castas típicas del lugar. Me recuerdan la estatua del minero de brazos desproporcionados que está en el acceso de Freirina en el norte chico de Chile. También me lo recuerdan los distintos cortes en los cerros del valle, cuyas terrazas miran al río y los cerros del frente. La distancia no es mucha, excepto que aquí la pobreza material es superior, las mujeres deben subi...