Sudamerica Ultra Sudaca
Hay algo profundamente inquietante en la política contemporánea sudamericana, ese agotamiento postpandemia de las masas populares que en su momento alentaron revueltas populares en Perú, Bolivia, Ecuador y especialmente en Chile, que culminó en la entrega desprovechada de la Constitución de Pinochet, el último Horrocrux del dictador que, extrañamente dio paso a la emergencia de nuevas figuras performativas que han sabido canalizar el descontento para reconducirlo hacia la adherencia por las más crudas mieles del neoliberalismo, que hasta hace pocos años se planteaba dar por superado. Chile iba a ser la tumba del neoliberalismo. La revuelta quedó tuerta , la población enceguecida, el pesimismo se tomó el discurso y el resultado a la vista, José Antonio Kast, un rubio sin trabajo conocido, descendiente de un nazi y de una familia de colaboracionistas de Pinochet, con casi el 60% de los votos, se convirtió en presidente democrático. No hubo nada de rebeldía en ello, aunque el conservadu...